El entierro del señor de orgaz

El entierro del señor de orgaz

El entierro del conde de orgazpintura de el greco

El «Entierro del Señor de Orgaz» es una obra histórica de la pintura universal. Incorrectamente se le suele llamar «El Entierro del Conde de Orgaz». Cuando Gonzalo Ruiz de Toledo murió en 1323, no era Conde, sino Señor, y no fue hasta 1522 cuando Orgaz pasó de señorío a condado.

Las órdenes que debían cumplir los vecinos de la Villa de Orgaz consistían en la donación de 2 carneros, 16 gallinas, 2 pellejos de vino, 2 cargas de leña y 800 maravedíes a los administradores del templo.

Las Cortes dieron la razón al cura en 1569 y éste decidió encargar un epitafio conmemorativo en latín a Alvar Gómez de Castro. Esta inscripción incluía también el relato del prodigioso acontecimiento que tuvo lugar en el entierro de don Gonzalo.

Existía una antigua tradición en Toledo que señalaba cómo en 1327, cuando sus restos habían sido trasladados desde el convento de los frailes agustinos a la Parroquia de Santo Tomé, habían participado en la deposición de su cuerpo en el sepulcro de San Agustín y San Esteban, mientras los admirados asistentes escuchaban una voz que decía: «Tal premio lo reciben los que sirven a Dios y a sus santos».

El martirio de san m…

Cada vez que el pintor tenía que plasmar estos rostros en su obra, utilizaba como modelos a su mujer, Jerónima de Las Cuevas, y a su hijo, Jorge Manuel.    Jorge Manuel también aparece en el Entierro del Señor de Orgaz, junto a San Esteban, señalando el tema del cuadro.    También podemos señalar que si se observa el pañuelo que sobresale de su bolsillo, se puede ver impreso el año de su nacimiento. (1578)

Si nos fijamos en la parte superior del cuadro (Cielo), podemos ver un retrato de Felipe II, personaje que aún no había muerto cuando se pintó el cuadro.    Con este gesto, El Greco quería mostrar su falta de resentimiento hacia el rey, que le había despreciado.

La mitra que lleva San Agustín en este famoso cuadro perteneció en realidad al Cardenal Gaspar de Quiroga y Vela en el siglo XVI.    Actualmente puede verse en el Museo de Tapices de la Catedral de Toledo.    Pero El Greco no sólo tomó la mitra del Cardenal Quiroga, sino que también utilizó sus rasgos faciales para representar al Santo.

Análisis de el entierro del conde de orgaz

El Entierro del Conde de Orgaz es un cuadro de 1586 de El Greco, destacado pintor, escultor y arquitecto renacentista de origen griego. Ampliamente considerado como uno de sus mejores trabajos, ilustra una leyenda local popular de su época. Se trata de un cuadro excepcionalmente grande, dividido en dos secciones, la celestial por encima y la terrestre por debajo, pero da poca impresión de dualidad, ya que las secciones superior e inferior están unidas compositivamente.

El cuadro ha sido alabado por los estudiosos del arte, caracterizándolo, entre otras cosas, como «una de las páginas más veraces de la historia de España», como obra maestra del arte occidental y del manierismo tardío, y como epítome del estilo artístico de Greco[1].

El tema del cuadro se inspira en una leyenda de principios del siglo XIV. En 1323 (o en 1312), murió un tal Don Gonzalo Ruiz de Toledo, alcalde de la villa de Orgaz (su familia recibió más tarde el título de Conde, por el que se le conoce general y póstumamente). Don Gonzalo Ruiz de Toledo era descendiente de la noble familia de los Palaiologos, que dio lugar a la última dinastía gobernante del Imperio Bizantino. Caballero piadoso, el conde de Orgaz fue también un filántropo que, entre otros actos de caridad, dejó una suma de dinero para la ampliación y el adorno de la iglesia de Santo Tomé (parroquia del Greco), donde quería ser enterrado[2].

Hechos del entierro del conde de orgaz

El Entierro del Conde de Orgaz es uno de los cuadros más famosos de El Greco, y una obra clave en la tradición manierista. Pintado entre 1586 y 1588 en la iglesia de Santo Tomé de Toledo, fue encargado para conmemorar el entierro de don Gonzalo Ruiz Toledo, señor de Orgaz. En este legendario acontecimiento, que había tenido lugar dos siglos y medio antes, la congregación

El Entierro del Conde de Orgaz es uno de los cuadros más famosos de El Greco, y una obra clave en la tradición manierista. Pintado entre 1586 y 1588 en la iglesia de Santo Tomé de Toledo, fue encargado para conmemorar los funerales de don Gonzalo Ruiz Toledo, señor de Orgaz. En este legendario acontecimiento, que había tenido lugar dos siglos y medio antes, los feligreses vieron descender del cielo a San Esteban y San Agustín para depositar el cuerpo en su tumba. El Greco no sólo pintó la escena tal y como fue descrita, sino que la convirtió en una visión mística del Cielo y la Tierra, con la Virgen y Juan Bautista intercediendo ante Cristo, rodeados de santos y ángeles.

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